¡Visitas!

miércoles, 29 de junio de 2011

Capi 3.- Da igual, no ha sido nada.

¿Qué ocurre? Veo todo borroso, ay, que mareo, ay, ay, ay… que me caigo……
Cerré los ojos apretándolos mucho y moví la cabeza de un lado a otro, me apoyé en el sofá y vi cada vez más y más claro todo… ¿Qué ha pasado? Habrá sido un mareo por levantarme demasiado rápido, bah, da igual, no ha sido nada.

Salí de casa y me quedé en la puerta esperando a Pedro

Como Pedro tardaba empecé a escuchar canciones con el iPod

- ¡Hola! - Alguien habló detrás mía.

Yo no me enteré. Tenía la música un ''poquitín'' alta y además me venía por la espalda, entonces no conseguí saber quien era.

- ¡Que te vas a quedar sorda! - Me gritó esa persona mientras me daba un beso en la mejilla pero yo seguía sin saber quién era. Me asusté sobresaltada, entonces le vi.

- ¡Ahhhhhhhhhhhhhhh! ¡Pedro! ¿Qué te he dicho unas 1.999.999 veces? ¡Qué no me vengas por la espalda! ¡Das la vuelta y me dices hola sin darme sustos!

Empezó a reírse.- Es que me lo pones en bandeja.

Empezamos a caminar mientras hablábamos y reíamos. Llegamos al parque.

- ¡Hola tíos!- Saludó Pedro a sus amigos con la mano y una gran sonrisa.

- ¡Hey tío que pasa! - Respondieron ellos.

-Hola…-Dije yo, normalmente soy muy abierta, pero otras súper tímida.

Y Si, los conocía del insti, pero, ¿Qué le hago? Nunca, o si acaso una vez había quedado con ellos. 

Por cierto, no conocéis a los chicos, ¿a qué no?

Pues mirad, está Tomás, es un chico rubio, no es guapo, pero tampoco pasa por feo, es un poco creído, pero muy buen amigo, tiene la misma altura que yo, y siempre está haciendo payasadas y haciendo reir a los demás.

También está Fede. Sí, se llama Federico, pero odia que lo llamen con su nombre completo, así que todo el mundo le llama Fede. Es un buen amigo, pero para mí, no tanto como Pedro, es un poco más alto que yo, y viste muy bien. Es un confidente excepcional, nunca jamás cuenta nada de lo que le confían sus amigos. Es más guapo que Tomás, ¡y el mayor bromista que te puedas encontrar!

Dani es moreno, ¡SI! este no es rubio, jajaja. Es mucho más alto que yo y tiene un piercing en la ceja. Aunque al principio imponga un poco, cuando lo conoces te das cuenta que no haría daño a una mosca. Es muy guapo, no os voy a mentir, pero prefiero a Alberto.

Y por último, pero no menos importante, Carlos, tiene el pelo un poquito más largo que los tres anteriores, y no es muy guapo. Siempre está sonriendo, y se ríe por todo, es muy divertido, aunque a veces un poco inmaduro. Pero en el fondo es buena persona.

Les di dos besos a todos, y nos sentamos en el césped a jugar a las cartas

Estábamos jugando al uno.

- ¡UNO!- Gritó Tomás cuando le quedaba nada más que una carta.

- Tío, vaya mierda, siempre ganas tú.- Contestó Carlos mientras le tiró las cartas a la cara y todos empezamos a reír.

Espera, espera, espera… ¿Quién está llegando? No, no puede ser, si las veces que Pedro ha quedado con sus amigos él nunca o casi nunca había venido…. ¡ALBERTO!

-¡Hola tío! ¡Qué raro verte por aquí!- Le saludaron los chicos.

-¡Holaaa tíos! Hoy por fin no tenía que ayudar a mi abuela en el bar, ha llegado mi primo mayor del intercambio y le ayuda él.
Anda...…. Que... casualidad…. Hoy la suerte está de mi lado menos por el maldito mareo de esta tarde.

-¡Vente aquí y juega con nosotros anda!- Dijo Pedro con una sonrisa. 

-Venga, ¿a que estáis jugando?- Preguntó Alberto mientras se sentaba en el suelo.

-Al Uno, pero vamos a jugar a otro juego porque en este siempre gana Tomás.- Refunfuñó Carlos echando una mirada asesina a Tomás. 

Dani empezó a reír.-Tío hay que ver qué mal perdedor eres...

-¡Si es que gana siempre!- Se quejó Carlos.

Después de un rato jugando fuimos a comprarnos algunos refrescos y nos sentamos en un banco del parque, yo me senté al lado de Alberto gracias a Pedro. jejejeje…

-Ehh…. Chicos…- Comencé confusa.- ¿Por qué no vamos a cenar por ahí? ¿Tenéis dinero suficiente?

¿Qué? ¿Qué pasa? Me salió así... Por una vez que podía pasar un día perfecto con Alberto no quería desaprovecharlo… aunque pensé que todos me iban a mirar raro y decirme que no…

- ¡Venga! ¡Yo si tengo dinero! ¡Vamos a cenar! - Dijo Fede levantándose de un salto.

-Vale, ¿vosotros tenéis dinero? - Dijo Carlos metiéndose la mano en el bolsillo.

-Yes! - Contestó Dani.

-Espera... ¡Yo sí! - Dijo también Pedro mientras contaba su dinero.

-También. – Dijo Tomás asintiendo con la cabeza.

-Yo también tengo dinero.- Terminó Alberto. 

 -¡Qué bien! ¿Y a donde vamos? – Pregunté más animada mirando a todos para que dijeran algún sitio.

-Han abierto un restaurante nuevo de comida rápida, en plan hamburguesa y eso. ¿Vamos allí?

-¡VALEEEEEEEEEEE! - Dijimos todos.

Llegamos al restaurante, conseguí hablar un poco con Alberto, pero solo del bar de su abuela, pero bueno, por algo se empieza, es que, se puede decir que soy su amiga, pero… Como que no hablo mucho con él…. 

Cuando nos sentamos a comer, empezamos a hacer el chorra con la comida. Como no, si no hacemos el chorra, no somos nosotros jajaja.

-¡Dani! ¡Me has metido el kétchup en el ojo!- Dijo Carlos mientras se pasaba una servilleta por el ojo.

-¡He dado en el blanco!- Empezó a reírse Dani.

-Idiota.- Le contestó Carlos, mirándole con los ojos entrecerrados, aunque después empezó a reír.

-¿Podéis meteros la comida en la boca en vez de en los ojos?- Preguntó Pedro entre risas.- ¿No os enseñaron de peques como había que comer? La comida se come por la BOCA, venga repetid todos, ¿Por dónde se come la comida?- Preguntó de nuevo Pedro.

-¡Por la BOCA!- Le contestamos a carcajadas.

-¡Bien! Vamos progresando, ¿os perdisteis el episodio de barrio sésamo o qué?-Preguntó riendose.

-Si.- Contestó Fede poniendo cara de pena.- Yo nunca ví barrio sésamo, no tuve una infancia bonita.- Dijo agachando la cabeza como si estuviera a punto de llorar. Después, se echó a reir.

-¡Tíos! ¡Estáis todos locos!- Comenté yo con las lágrimas saltadas debido a la risa.

-¡Chicos! ¡Tengo algo qué deciros!- Saltó de repente Alberto dando palmadas.

-¿Te mueres dentro de un mes?- Preguntó Fede intentando poner cara de preocupación.

Le eché una mirada asesina a Fede, suerte, no me vio, jajaja.

-No hijo, no.- Dijo Alberto, no podía hablar de la risa.- Aun no jajaja. Lo que pasa es que…

No hay comentarios:

Publicar un comentario