-¡Lourditas! ¡Qué grande! que estás! ¡Qué mayor, que mayor! ¡Si es que no te reconozco!- Dijo... ¿Se puede saber quién es esta mujer? Conocerme me conoce, pero yo no tengo ni idea, jaja.
-¿No te acuerdas de ella verdad?- Señaló mi madre, jaja.
¡BINGO!
-emmmm…. No.- Me sonrojé un poco.
-¡Soy tu antigua vecina! ¡La madre de Osquitar!- Exclamó la señora.
¡OSTIAS! ¡La madre de Oscar! ¡BIEN!
-Oscar ha ido con su hermana pequeña a comprar un helado ahora viene. Añadió la madre.
-¿Hermana pequeña...?- Pregunté confusa, no recuerdo que existiera ninguna hermana pequeña...
-Si, de cuatro añitos, cuando os mudasteis yo ya estaba embarazada de la pequeñaja.- Sonrió su madre.
¡Mamá ya estoy aquí!- Gritó Oscar desde la ventana.
¡Qué nervios!, vengaa voy a acercarme.
Salí de laa cocina y aparecí en el pasillo.Vi a Oscar.
-Hola.- Saludé.
-Hola.- Me guiñó Oscar.
Miró a su hermana, (que cosita mas mona)
-Valeria, vete con mama.- La empujó un poco Oscar hacia la cocina.
¡¡NO QUEROO!! Juum.- Y cruzó los brazos con los ojos cerrados muy apretados. Yo comencé a reir.
-Venga Vale, o no te vuelvo a comprar un helado para que te manches la cara.- Sonrió a la vez que sacaba un paquete de pañuelitos de su bolsillo.
La pequeña se rió mientras cogía uno.-Valeeeeeeeeeeeeeee.
-Por f´n.- Y suspiró.
-Que cosita mas mona.- Y me empecé a reir.
-Todo lo mona que tu quieras pero es más pesada.- Añadió. Yo me limité a sonreir.
¡NO TENGO NI IDEA DE QUE DECIR!
-emm.. que skate mas chulo.- Señaló mi skate.
Me quede pillada, un segundo después mire mi skate y sonreí, lo dejé en el suelo y no sé como se lo dije pero lo hice.
-¿Vamos a cenar? No creo que llegemos muy tarde y aunque sea lunes total, queda una semana para que acabe el insti.- Pregunté
-¡Vale! Voy a decírselo a mi madre.
-Y yo a la mía.
Nos dejaron ir, asi que me dí una ducha y me vestí con un vestido vaquero y unas manoletinas blancas.
Me dejé el pelo suelto, cogí las llaves, mi Ipod y mi móvil y lo metí en un bolsito a juego con los zapatos.
-Lo siento por no acordarme de ti, me sento fatal.
-Bah, da igual, no pasa nada, además, he visto que tienes un nuevo amigo, Pedro se llama, ¿no?
-Emm… si, aunque nosotros dos podemos seguir siendo amigos, ¿no?- Pregunté preocupada.
Forcé una sonrisa un poco incómoda, él no contestó, y miré hacia abajo.
-Claro que si podemos seguir siendo amigos tonta.- Dijo mientras me metía un pequeño empujón que casi me cae al suelo.
-Puees no me dejes asi otra vez.- Y le miré con los ojos entre cerrados, aunque sonreía.
Fuimos al Telepizza a cenar, reimos un montón, aunque sentí que me faltaba algo para que me lo pasara perfecto…
Él me invito a cenar, insití en que no pero el quería invitarme y no había manera de cambiarle de opinión, asi que me quede esperando en la mesa, y me dí cuenta de lo que me faltaba:
Pedro, Dani, Carlos, Tomas, Fede y.. Alberto… Si, son ellos los que me faltan, no es lo mismo sin ellos…
-¿Nos vamos?
Ui, me había evadido un poco del mundo pensando jaja, es decir, me he quedado pillada.
-Si, vámonos. Contesté mientras me levantaba de la silla.
-¿Y bueno.. cuéntame, estas saliendo con algún chico?- Preguntó sonriente.
-No.. estoy sola…-Me acordé de Alberto y me entristecí un poco.
-¡Pero no pongas esa cara! Hay muchos chicos en el mundo!- Y me echó el brazo por el hombro.
-Te has dado cuenta.- Sonreí.
Llegamos a la esquina de mi casa, el tenía que coger hacia delante.
-Bueno, adiós, me ha encantado volver a verte, por primera vez después de tanto tiempo.-Se despidió.
-Bueno, nos vimos en la fiesta...- Susurré
-Pero hay no sabias quien era, asi que es como si no me conocieras.
-Lo siento…-Me empecé a sonrojar.
-No te preocupes.- Me guiñó y empezó a reírse a carcajadas.
-No te rias de mi…-Y le di un suave torta en la cara.
En ese Oscar me cogió la mano, me acerco a él, ¡¡Y ME BESO!!!
Me aparté rápidamente.-¡Oscar! Lo siento Oscar, yo estoy enamorada, no puedo estar contigo, te haría daño.- Y salí corriendo, joder, ¿por qué me pasa esto a mi?
-¡PUES LUCHARÉ HASTA QUE TE ENAMORES DE MI!- Gritó levemente, era tarde, y no podía levantar mucho la voz.
Entré en casa un poco confusa, no sabía que pensar, que decir, que hacer…
Subí a mi cuarto, me puse el pijama y me tumbée en la cama, cerré los ojos, respiré hondo y me relajé.
Me conecté a Tuenti desde mi Ipod antes de acostarme, vi una foto de Alberto… estaba en su casa, que guapo que es…. si, le quiero, pero él a mi no, y nunca lo hará, además, ahora Oscar no se puede enterar de quien estoy enamorada, sino, a saber que hace…
Me puse mis cascos y me puse a escuchar una canción bastante triste…
Me quedé dormida mientras escuchaba la canción……………
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