¡Visitas!

jueves, 21 de julio de 2011

Capitulo 8.- Todo a la mierda.


¡LOURDES DESPIERTA YA!

¡Ahhh! ¿Qué pasa? ¿Alberto? ¿¡Albertooo!? No… venga ya….

¡¡¡¡ERA UN SUEÑOOO!!!!

-¡Venga espabila!- Gritó mi madre desde la cocina.

-Ya voy….- Contesté con un muermo alucinante.

-¡Vas a llegar tarde!- Insistió mi madre.

-Que no llego tarde.- Repliqué.

Es verdad, encima el instituto. ¿Vaya mierda no tíos? Ahora no dejaré de pensaar en el maldito sueño... Maldito sueño…

Bueno, ¿y ahora que me pongo para el insti?

A mira mee voy a poner estos pantalones cortos vaqueros con la camiseta de tirantes a rayas de colores.
Pues ya estoy, me cogeré una cola en el pelo.

Cogí mi Ipod, y no sé por qué, me sentía un poco depre, creo que era porque el sueño pues… había sido solo un sueño…

Y claro, como yo soy como soy, y estoy un poco depre, pues escucho canciones depres.

Llege al instituto, (un pelin tarde.) Me quité los cascos y me senté en mi sitio.

LENGUA: gramatica tal tal tal, sintagmas tal tal tal, esto esta mal echo tal tal tal… Lourdes atiende tal tal tal…jaja.

Terminaron las clases y fuí a hablar con Pedro

-¡Holaaaaaaaaaaaa!- Le saludé sonriendo.

-Hola...- Dijo él sin mirarme.

-Te pasa algo.- Dije convencida y preocupada.

-¿A mi? ¡No!.- Respondió forzando una sonrisa.

-A mi no me mientes.- Le dije poniendole mala cara en plan broma.-¿Qué te pasa?

-¿Qué no me pasa nada vale? Dejemos el tema tia.- Contestó bordemente.

-Va… Vale…

Joder… Que raro está Pedro… ¿Qué le pasa tioo? :S Aiiisssh…. ¡¡QUEE LEE PASAA!! Bueno, no le preguntaré nada más, sino se va a cabrear conmigo

Llegó un profesor y se asomó a la puerta.-Chicos, iros abajo anda, que no ha venido vuestro profesor  y teneis hora libre.

-¡Qué bien! Pedro… ¿Nos va..vamos para abajo?- Pregunté dolida.

-Si, venga vámonos.- Contestó seco.

Llegamos abajo y no intercambio palabra conmigo, asique intente sacarle conversación.

¿Vamos hoy a hacer skate?- Pregunté con el fín de que volviera a la normalidad todo.

-Tengo que….. estudiar, no puedo.

-¿Estudiar Pedro? Estamos en la misma clase, queda una semana de instituto y no tenemos exámenes, que quieres estudiar, ¿la portada?- Pregunté sarcásticamente.

-Tia… que no puedo y punto, ¿otro dia quedamos vale?- Dijo el forzando de nuevo una sonrisa.

-No vale. Tio se que te pasa algo conmigo, y quedamos en que si nos enfadábamos se lo diríamos al otro y  el por qué, y no estas cumpliendo, asique paso tio...- Dije un poco picada.

-Vale, te lo cuento.

-No, da igual si no quieres dejalo, no me lo cuentes, ahora si eso vengo, quiero estar sola…- Y me dí media vuelta y me fuí.

-Adios.- Escuché a mis espaldas.

Me fuí, no sé a donde iba a ir pero me fui. Finalmente elegí ir a las pistas de baloncesto, pero me encontré con Alberto, que había ido a beber agua en la fuente.

-Hola.-Intenté sonreir, mas o menos.

-¡Hola!- Dijo él más alegremente.

-¿Sabes algo de Oscar?- Pregunté preocupada.

-Joder, parece que solo me quieres tener cerca por Oscar.- Contestó cabreado.

¡Y SE FUE! ¡SI! ¡Se fue!! Tío… vaya mierdaa de día… tengo que hablar con Oscar, con Alberto y con Pedro… Pero ahora no, ahora mismo no tengo ganas de nada… Solo de estar sola...

 No estaba nadie jugando, asi que cogi un balón de baloncesto, me puse mis cascos y comencé a jugar.

De repente sentí rabia, odio, pena, sentí de todo tiré el balón contra el muro me senté en el suelo y me eché a llorar… solo quería eso.. llorar…

Sonó el timbre, tenia que volver a clase, me verían con estos ojos rojos e inchados y me preguntarían que me pasaría… ¿Qué hago chicos?

Mirad, ¿sabeis que? Me da igual, paso, que me vean, que me pregunten, pasaré y punto. Como me gustaría que estuvieran por aquí Amalia, Diana o Sonia…

Subi a clase, todos me miraron.

-¿Qué te ha pasadooooo- Preguntó Ana Rodriguez revolotenado a mi al rededor como un pajarito.

-Nada.-Contesté seca.

-Dimelo cariño mío que te ayudo.- Me sonrió interponiendose en mi camino.

-Dejame.
  
Que pesada es joder. Me fui al final de la clase a coger mi maleta ya que la hora antes me sente allí. Y fui a cambiarla de sitio.

¡No! ¡Qué me lo digaaas!- Insistió.

-¡¡¡¡¡¡¡¡QUE ME DEJES YA JODEEER!!!!!!!- Le grité super cabreada. No la aguantaba más.


-Lo siento Ana, me he pasado, es que no tengo ganas de hablar…- Me disculpé avergonzada.

-Vale, si necesitas algo avísame.- Respondió. La verdad que es buena chica, pero también un poco ilusa.

-Vale, gracias…

Saqué lo libros, estaba fatal, no tenia ganas de nada…

Pasó el recreo y estábamos a sexta hora.

-¿Qué hora es...?.- Me pregunté en voz baja.

Saqué el móvil, no espera, no saque el móvil, ¿mi móvil? ¡Mi móvil! ¡Se me a olvidado! Siempre me lo traigo, pero hoy con el sueño y todo.. se me ha pasado…

Sali rápido, Pedro y yo vamos por el mismo camino, y casi nadie más coje por ahí, vamos en resumen, como salimos los dos casi a la vez, estábamos solos en esa calle por así decirlo…

Empecé a andar más rápido, me tropecé y mecaí al suelo.

-Aiiisssh joder, la pierna…- Me la miré y vi que estaba sangrando a borbotones por la rodilla, me la raspé entera. Me dolia bastante.

-¿Estás bien?- Corrió rápidamente hacia mí preocupado.

Pero yo estaba cabreada, ahora no quería hablar con él, yo no le había echo nada para que se cabreara, después lo llamaría, además, ahora no tengo ganas de hablar.

-Si, estoy bien, déjame.- Dije con tono cabreado e intentado levantarme, pero era inútil.


-No puedes ni andar, anda déjame que te ayude.- Insistió.

-No hace falta Pedro, puedo sola.- Me negé de nuevo.

-No puedes y… lo siento…- Miró hacia abajo.

-¿Qué?- Pregunté confusa.

-Ignora el mensaje que te he mandado al móvil, ¿vale?

-¿Qué mensaje?-Pregunté más confusa aún.

-¿No lo has visto? Bueno, da igual, no lo leas, ignóralo, es una tontería.

-Entonces…

-Entonces cuando llegemos a tu casa y te cures esa pierna iremos a hacer skat.- Dijo con una enorme sonrisa.

-¿Por qué no me hablaste esta mañana?- Pregunté, quería saber el por qué y que me dejara del mensaje ese.

-Ni idea no sé que me pasaba.. estaba cabreado con el mundo, le debo también una disculpa a mi madre.- Y comenzó a reir un poco avergonzado

-Ahh… Bueno, vale, hagamos como si no hubiera pasado nada y punto.

Llegé a mi casa, y me curé la herida, fui a coger mi móvil, y si, hay tenia un mensaje, desbloqueé el móvil, abri el mensaje y……………..

No hay comentarios:

Publicar un comentario