¡Visitas!

domingo, 28 de agosto de 2011

Capitulo 25.-¿Cómo te llamas?

Y le dio un pedazo de beso a Pedro que yo me quede a cuadritos. ¡Si casi le ahoga!
-¡Tia, joder! ¿Qué haces?-Pedro le grito mientras la apartaba de ella.

-Pe.. Pedro… ¿Con la de besos que me has dado hoy y ahora te pones asi porque te doy uno yo?-Puso cara de corderillo degollado. ¡Listo! ¡Mi oportunidad ha llegado!

-¡Ala! Pedro… no me esperaba esto de ti… ¡asi que era tu novia! Y me dices que es una buena amiga…-Me di media vuelta y me fui, escuche como a mi espalda Pedro gritaba, ‘’¡No Lourdes, Lo siento!’’ Y unas cuantas cosas parecidas. Escuche como Clau se iba corriendo, y gimiendo. Yo seguí hacia delante, no se a donde iba pero me fui. Encontré un banco, y me senté allí mismo a escuchar música, tenia los brazos sobre las piernas, y agache mi cabeza apoyándola sobre las manos.

-Hola.-Conseguí enterarme, esta vez no tenia la música muy alta.Una voz de chica vino de alguien que estaba justo delante mía, levante la cabeza rápidamente y mire a esa persona. Era una chica alta, bueno, como yo soy bajita, para mi todo el mundo es alto, jaja. Era delgada, su pelo era negro largo y lacio, era un planchado perfecto. Sus ojos eran negros muy profundos y bonitos, tenía una enorme sonrisa en la cara.

-Hola… ¿Nos conocemos?-Pregunté un poco confusa, lo que me faltaba que me pasara como aquel día con Oscar.

-No, pero pensé que te pasaba algo. ¿Has venido sola con tus padres?-Ella estaba sonriente, le hice un gesto para que se sentara a mi lado, y así hizo.

-Si y no, también ha venido mi mejor amigo porque mi madre y su padre trabajan juntos.

-¿Entonces que haces aquí sola?

-Una larga historia.-Miré hacia arriba y respiré hondo.

-Tengo tiempo.-Me agarró la mano para que la mirara y sonrió. Le devolví la sonrisa.

-Por cierto, ¿cómo te llamas?

-Lourdes, ¿y tu?

-Gema. Comienza.-Sonrió de nuevo.

-OK. Mira, lo que pasa es que hoy, antes de venir por la mañana y por la tarde intente quedar con mi mejor amigo, o sea, él, pero no, nunca podía, y cuando iba de camino a casa de otro amigo, me lo encontré sentado en un banco con otra chica. Cuando he llegado, a intentado mentirme diciéndome que había estado en su casa todo el día, cuando le pregunté porque no pudo quedar. La chica se tiene que quedar a dormir en su casa porque es hija de una amiga de su madre. Y en realidad, a mi me da igual que haya quedado con ella, pero me ha dolido que me mintiera, encima, el problema es: ELLA ES INSOPORTABLE…

-Espera, espera, ¿es una chica con el pelo negro y ojos claros?-Preguntó ella sorprendida. ¿La conocía?


-Si! Claudia.


-Pero llámame Clau. ¿Te ha dicho eso?-Dijo Gema imitando los gestos que hizo Clau al formular esa frase.


-¡Sí!-Dije riendome divertida.


-Hablé con ella antes, porque yo si he venido sola, pero empezó a chulear y a decir que ella no estaba sola, y que por eso no podía estar conmigo.-Gema puso cara de desaprobación.


-Idiota…-Me limité a decir.


-Lo sé. Y respecto a tu amigo. A lo mejor tienes miedo de que te reemplace por ella, y que ella se convierta en su nueva mejor amiga, ¿no?-Dijo intentado comprenderme.


-No, no es eso, es que el problema va a peor.-Dije poniendo mala cara.


-¿Qué? ¿Qué pasa?-Gema mostró preocupación.


-Es su novia.-Dije rápido y sin gestos en la cara-


Gema abrió los ojos como platos.-Hay que tener valor.


-Y lo que tengo miedo es que ella le haga daño, y también que él deje de lado a sus amigos y a mí… por ella…-Miré hacia abajo tristona.


-Lo que tienes que hacer es demostrarle que esta equivocado, que ella es mala persona.


-¿Pero cómo?


-Es fácil, dile como ella es en realidad.-


-Pero no me creerá, esta ciego de amor.


-Pues… muéstraselo, tienes que buscar la forma de que se de cuenta del error que ha cometido, de lo equivocado que está.


-Y… ¿que debo hacer?-Dije desesperada.


-puedes demostrarle como es contigo, haciéndole reventar delante de Pedro, ya que con el es buena y contigo mala persona.


-Tienes razón, pensaré en el momento perfecto y lo haré. Muchas gracias Gema, de verdad.-Sonreí agradecida.


-No hay de que, gracias a ti por no ser como ‘’Clau’’-Recalcó su nombre, con tono muy, mas bien, bastante burlón, luego nos reimos divertidas. Paseamos por el patio que tenia el restaurante ese, que era en realidad, el comedor de un hotel. Y, mas que un patio, parecía un parque jaja.
Después, cuando iba andando con Gema, me encontré con Pedro y Clau sentados en un banco. Gema y yo nos pusimos tras unos arbustos que eran bastante altos, aunque no nos hacia falta escondernos, como era de noche, no se nos veía.


Le susurré acercándome a su oído aunque no quitaba la vista de ellos.-Míralos, siempre tiene que ser ella el centro de atención, y el atrás como un perrito faldero.-Ella estaba como yo antes, con la cara en las manos y los brazos apoyados en las piernas, pero ella estaba medio llorando.


-Venga, por fa no llores, esque mi amiga esta pasando por un mal momento con un chico y no quiero ir feliz ahí, y decirle ¡mira que guay tengo novia! ¿me entiendes?-Pedro le acarició el brazo mientras le hablaba.


-¡No! ¡No te entiendo! ¡Si nadie la quiere, pues que se joda! No por ello tienes que estar tu mal.-Le espetó cabreándose más aún.


Ya me estaba hartando, volví a susurrarle a Gema.-¡Mira que voy y le contesto, eh!


Gema me susurró agarrándome.-¡Espera, tranquilízate!
Me solté con un gesto brusco.-Que no, que no me espero.-Salí en dirección al banco, y cuando Clau me vio no hizo mas que otra cosa que…


Pedro iba a comenzar a hablar, porque no me vio.-Tia, no t….-Pero Clau no le dejó terminar y... ¡ZAS! ¡BESO QUE LE PLANTÓ!
Pero a mi no me iba a detener, no no, eso lo tenia yo más que claro. Miré hacia atrás, y allí estaba Gema detrás, había salido atrás mía, es una chica genial. Me puse delante de ellos y le separé las cabezas mientras decía.-A ver, no, esto no puede ser Clau, cuando me ves llegando, no puedes callar al chaval besándole.-Clau me miró con cara de asco después de que yo dijera eso.


-Bonito gesto.-Sonreí burlona.


-Mira, niñata, que tu no tengas novio no significa que no dejes en paz al mio, ¿te enteras?-Empezó a mover la mano delante de mi cara, yo se la cogí y la aparté, no pude evitar soltar otra de mis bromas.


-No, ¿me lo repites?-Puse cara de no haber roto nunca un plato.


-¡Arggg!-Agitó las manos nerviosa.


-¡Ah! ¡Qué explota!-Me tape la cabeza a modo de protección.


-¡YA VALE! ¡TÍA! ¡QUÉ ME DEJES E-N P-A-Z! Que mi novio no quiere nada contigo, ¿vale? Solo quiere que le dejes de una maldita vez tranquilo, le das asco, y pena, es que eres la tristeza en persona, eres insoportable y asquerosa ¿¡vale!? ¡TE ODIO!-Me iba a meter un guantazo, o por lo menos hizo el amago de pegarme, así que reaccione rápido y me aleje. Miré a Pedro, a ver si decía algo, pero se limito a mirar hacia abajo.


-Lo siento p…-Gema comenzo a hablar, Clau no la dejó.


-¿Y tu quien demonios eres?-Espetó Clau.


-Nadie que te importe, a ver, Pedro, Lourdes me ha contando lo que ha pasado, y me parece muy fuerte que después de lo que ha dicho esta….. esta….. chica….. digamos…. No defiendas a la que ha sido desde los 10 años tu mejor amiga.-Dijo Gema, mirando fijamente a Pedro.


-Mira, Gema, tu no sabes lo que estoy pensando ni lo que dejo de pensar, y, esque como hable, pongo a esta niñata de vuelta y media.-Pedro miro a Clau con desprecio.-Pensé que eras diferente.-Me agarro por la cintura y dejamos sola a Clau. Gema también vino y me dio un besito en la mejilla.


-Te debo una, y muy grande.-Le guiñé el ojo a Gema.


-No me debes nada de nada.-Sonrió Gema.


Mire a Pedro, estaba cabizbajo y andando sin entusiasmo.-Pedro, ¿te pasa algo?-Pregunté.


-Me gustaba…-Susurró Pedro.


-Pedro, has visto como es, solo le importa ella y nada mas que ella, no te quería.-Le acaricié la mejilla.


-Pero…. Es que era tan…. Tan diferente esta tarde, parecía otra, tan distinta……-Derramó unas cuantas lagrimas.


-No llores Pedro, esa tia no se merece ninguna lagrima tuya, pero ni tuya, ni de nadie, se merece solo sus propias lágrimas.-Dijo Gema para animarle.


-Pero…..-Pedro intentó hablar, pero yo le corté.


-¡Shhh! Ven anda.-Y le abrace lo mas fuerte que pude.-Ya esta, ¿vale?


¡No, no vale! ¡Yo la quería!-Y empezó a llorar, yo, miré de un lado a otro, y le abracé lo más fuerte que pude. Miré a Gema por encima del hombro de Pedro para que me ayudara.


-Pedro, no llores mas, entendemos que la querías, y mucho, pero, a ver, ¿acaso piensas que llorando va a cambiar? No, Pedro, esa tía es lo más insoportable que he conocido, y por más que la quieras, va a seguir siendo lo mas insoportable.-Gema le acarició la mejilla.


-Si pero…. Pero… joder… ni si quiera tengo peros, es que teneis toda la razón, esta tia es tonta.-Dijo Pedro, Gema y yo sonreímos, por fin se dio cuenta.


-Lourdes, lo siento, lo siento de verdad, he sido idiota y es que pff… ¿Qué puedo hacer para que me perdones? ¡Lo que quieras! ¡Por favor pero perdóname!-Y casi se tira de rodillas abrazandome.


-A ver, pero Pedrito, sabes que si estuviera enfadada, ahora mismo no te estaría hablando y lo sabes, además, estaba ciego, tu me has perdonado muchas veces, ahora me toca a mí.-Sonreí y le abracé.


-Eres simplemente la mejor. Y Gema…

1 comentario:

  1. Hola!!! Bueno, quería hacer mi primer comentario como lectora y seguidora. Sólo decirte que escribas, escribas y escribas y que continúes con tu historia que lo estás haciendo genial.
    Quería también dejarte por aquí mi blog http://alasombradelcuento.blogspot.com
    Pásate si te apetece y, si te gusta, sígueme!
    Un beso y mucha suerte!

    ResponderEliminar