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sábado, 20 de agosto de 2011

Capítulo 24.-Llámame Clau.


-Tengo que hablar contigo.-Dije.
-Di…Dime…-Pedro estaba inseguro.
-¿Porque no has ido esta mañana al parque?
-No podía, he… tenido que salir con mi madre.
-¿Y esta tarde? ¿Por qué estabas tan ocupado?
-¡Por nada hombre! Es que tenia que… ¡ayudar a mi madre! ¡Vamos a pintar su cuarto!
-Ah…
-De verdad, no es nada, solo he estado en mi casa toda la tarde y después me he duchado vestido, etc, y aquí estoy.
-Eres un mentiroso.-Y negué con la cabeza mirándole con mala cara.
-¿Por qué? ¡Mentiroso porque haber! ¡Yo te he dicho la verdad!-Intentó defenderse.
-Claro que si campeón! Por eso estabas en un banco del parque de al lado de la casa de Oscar con una chica 
-Ehh…mmm….-Se sorprendió, eso no se lo esperaba, y no sabia que decir.
-Eres… ahora mismo no sé qué eres…-Y me fui, me dolió demasiado que mi mejor amigo, (¡MI MEJOR AMIGO!) me haya mentido así, que le importaba decirme que había quedado con una chica, por cierto, ¿quien es ella? Bah, paso, paso de todo. Salí fuera, ya le dije a mi madre que me avisara cuando llegara la comida, y me senté en el escalón a escuchar música, me ha dejado sorprendida esto de Pedro… no… no me lo esperaba.
-¡Lourditas!-Miré hacia atrás a la vez que me quitaba los cascos, la señora se acercó. 
La madre de pedro se acercó y me ayudó a levantarme.-¿Que haces aquí solita? ¡Te tengo que presentar a una amiga de Pedro!
-¿Y como que ha venido?
-Porque es hija de una amiga mia, y se ha tenido que quedar a dormir en mi casa unos días.
-Ah… venga, vamos a verla.-Entre dentro y allí estaba Pedro con la chica.
-Ehh… esta es… Claudia.-Me presentó Pedro.
-Hola...-Sonreí amable.
-Hola…Llámame Clau.-Me miro con con desprecio, a que viene esta?
Pedro continuó.-Ella se llama…
Le interrumpí.-Lourdes. Me llamo Lourdes.
-Ah…Bueno, vale.-Dijo ella mientras miraba hacia otro lado, he hizo enteder que no le importaba. Que tía más insoportable.
-Y bueno… tu eras la que estaba hoy en el parque con Pedro, ¿no?
-Si, es que es…-Comenzó ella, mirándome con superioridad.
-¡Una buena amiga que se tiene que quedar a dormir en mi casa! Le cortó Pedro súper nervioso y mientras hablaba Claudia, bueno, Clau, le miraba atónita.
-¿Como que una buena amiga? ¡Grrr! Todos sois iguales.-Se alteró, moviendo las manos intentando calmarse, y se fue. ¿Pero que se ha creido?
-Muy maja ella.-Sonreí. ¡SARCASMO!
-Ya.. eh… espera… ¡voy a buscarla!-Pedro empezó a correr detrás suya.
-Eso… corre.. a ver si le da otro ataque de histeria...-Dije mientras miraba como ella salía corriendo, y él detrás.
Yo me quede un poquitín sola, asi que cogí mi iPod y me puse  a escuchar música. No me dio tiempo a escuchar ni media canción.
-¡Lourdes!-Mi padre me llamó `para que fuera.
-¿Que pasa?-Le pregunté.
-Ven que mama te va a presentar a su jefe.
-¿A mi porque?
-Vale, vale.-Me acerqué y mi mama estaba hablando con aquel señor grande, no era muy viejo, era negro y tenia un poquito de barba, era delgadito y muy guapo.
-Mira David esta es mi hija, ¿te acuerdas de ella?
-Hola….-Sonreí educadamente.
-Hola, vaya, me acuerdo de la ultima vez que la vi, con…. cuatro años ¿no?
-Si, cuatro añitos, que pequeña que era.-Afirmó mi madre.
-Si, ahora esta echa una muchachita.
-Si, esta ya muy mayor, dentro de nada trabajando y todo.-Mi madre rió mientras me acariciaba la cara.
-No digas eso hombre, dejala disfrutar que toda su adolescencia.-David sonrió mientras me daba suaves golpecitos en el hombro.
-Tienes razón.-Sonrió mi madre.
-Bueno, ¡vamos a sentarnos a comer!-David nos mostró la mesa. Nos sentamos en la mesa a comer, yo me tuve que sentar entre Pedro y Clau, porque ella estaba cabreada con Pedro todavía.
-¿¡Pero se puede saber porque os habeis enfadado!?-No pude evitar entrometerme, entre que ella me estaba empezando a caer mal, era insoportable, y me había enfadado con el, era mi mejor amigo, y estaba como una mierda por enfadarme con el, pero voy a esperar a que me pida disculpas.
-No vale pasar de mi…es que no entiendo porque te has enfadado, solo ha dicho que eres una buena amiga, ¿que tiene de malo?
-¡Pues porque…!-Se iba a alterar de nuevo, (ataque de histeria 2, el retorno jajaja, si es que soy mas graciosa) 
Pedro la corto. Como les mola cortarse cuando hablan, ¿no puede hablar uno y luego otro?-Clau, no le contestes, déjala.-Terminamos el primer plato, y esperamos al segundo, ellos seguía sin hablarse.
-Bueno…-Susurré. Clau y Pedro me miraron fulminantemente.
-Vale, vale.-Empezé a cantar, me aburría demasiado. Canté en un susuroo.-One day, when the sky is falling I’ll be standing right next to you…-Clau y Pedro me miraron super cogidos, bueno, Pedro me miró de forma que me dijo con la cara‘’dejalo, lo estas empeorando’’ y Clau me miró con desprecio y se empezo a reir.-¿Qué?-Pregunté de mala gana.
-¿Qué pasa?-Preguntó ella como si no hubiera roto un plato.
-¿Qué de qué te ries?-Realicé la pregunta entera.
Trajeron la comida.-De ti y de cómo cantas.-Clau me miro con superioridad y se quito el pelo de hombro, dándome en la cara.
-Pedro podrías decirle algo a tu ‘’buena amiga’’-Hice las comillas con las manos. Pero, lo que me temía, Pedro se quedo callado, y miro a su plato.-Lo que me temía.-Sentencié.
Volvi a mirar a Clau.-No te caigo bien, ¿verdad?
Clau se puso pensativa. (¡Pero que piensa!)-¡NO!-Y emitió una risita histérica pero malvada a la vez.
-¡Mola! Mejor para mi, asi no tengo que aguantarte.-Le guiñé un ojo. Pedro cada vez estaba mas y mas agobiado, no sabia que hacer, le iba a dar algo. Y por fastidiar un poquito… Jejeje, hasta que no me pidiera perdón, no iba a parar, y el lo sabe.
-Tranquilizate Pedrito, que te va a dar algo.-Le avisé un poco burlona.
-Déjame.-Musitó cabreado.
-¿Encima te enfadas?-Le espeté. Ahora era yo la que estaba un poco cabreada.
-No, no me he enfadado, pero…
-Uf.. menos mal.- Le interrumpí.- Ya sino era lo que me faltaba, me mientes, te vas con tu ‘’buena amiga’’-Hice otra vez las comillas con las manos resaltando la palabra.- Que sabes que me habría dado igual que me hubieras dicho que ibas a quedar con ella, me habría dado igual y lo sabes, lo que me ha molestado que no confies en mi, porque yo te cuento todo… para que encima te enfades tú.
-Lo siento…-Pedro susurró mientras agachaba la cabeza.
-¡Bien! ¡Por fin! ¡Eso es lo que quería oir!-Sonreí y  le abracé, lo noté más relajado. Terminamos de comer, y salimos fuera, si, ella viene. Salimos fuera los tres.
¡Ui! ¡La pastilla!-¡Ahora vengo!-Dije mientras buscaba a mi madre.
-¿A donde vas?-Preguntó Pedro mirándome mientras me iba.
-¡Ahora vengo!-Repetí un poco histérica. Fui en busca de mi madre, como se le hayan olvidados las pastillas... como se le hayan olvidado también las pastillas...
-Mama, dime que te has traido las pastillas.-Estaba a punto de darme un ataque como a la ‘’buena amiga’’ de Pedro.
-Si, las tengo aquí, toma anda, la próxima vez a ver si te acuerdas tu.
-¡Si! ¡Te quiero!- Le di un beso en la mejilla y fui a pedir un vaso de agua, y me tomé la pastilla. Salí fuera otra vez, Pedro y Clau estaban hablando y riendo y cuando llegué Clau cambio su cara y se cayó rápidamente.-No, si podéis seguir hablando, a mi me da igual.-Comenté sin ni siquiera mirarlos a la cara.
-Sabes que, ¡estoy harta no aguanto mas!-Clau gritó desesperada. En ese momento yo abrí los ojos como platos....

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