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domingo, 28 de agosto de 2011

Capitulo 25.-¿Cómo te llamas?

Y le dio un pedazo de beso a Pedro que yo me quede a cuadritos. ¡Si casi le ahoga!
-¡Tia, joder! ¿Qué haces?-Pedro le grito mientras la apartaba de ella.

-Pe.. Pedro… ¿Con la de besos que me has dado hoy y ahora te pones asi porque te doy uno yo?-Puso cara de corderillo degollado. ¡Listo! ¡Mi oportunidad ha llegado!

-¡Ala! Pedro… no me esperaba esto de ti… ¡asi que era tu novia! Y me dices que es una buena amiga…-Me di media vuelta y me fui, escuche como a mi espalda Pedro gritaba, ‘’¡No Lourdes, Lo siento!’’ Y unas cuantas cosas parecidas. Escuche como Clau se iba corriendo, y gimiendo. Yo seguí hacia delante, no se a donde iba pero me fui. Encontré un banco, y me senté allí mismo a escuchar música, tenia los brazos sobre las piernas, y agache mi cabeza apoyándola sobre las manos.

-Hola.-Conseguí enterarme, esta vez no tenia la música muy alta.Una voz de chica vino de alguien que estaba justo delante mía, levante la cabeza rápidamente y mire a esa persona. Era una chica alta, bueno, como yo soy bajita, para mi todo el mundo es alto, jaja. Era delgada, su pelo era negro largo y lacio, era un planchado perfecto. Sus ojos eran negros muy profundos y bonitos, tenía una enorme sonrisa en la cara.

-Hola… ¿Nos conocemos?-Pregunté un poco confusa, lo que me faltaba que me pasara como aquel día con Oscar.

-No, pero pensé que te pasaba algo. ¿Has venido sola con tus padres?-Ella estaba sonriente, le hice un gesto para que se sentara a mi lado, y así hizo.

-Si y no, también ha venido mi mejor amigo porque mi madre y su padre trabajan juntos.

-¿Entonces que haces aquí sola?

-Una larga historia.-Miré hacia arriba y respiré hondo.

-Tengo tiempo.-Me agarró la mano para que la mirara y sonrió. Le devolví la sonrisa.

-Por cierto, ¿cómo te llamas?

-Lourdes, ¿y tu?

-Gema. Comienza.-Sonrió de nuevo.

-OK. Mira, lo que pasa es que hoy, antes de venir por la mañana y por la tarde intente quedar con mi mejor amigo, o sea, él, pero no, nunca podía, y cuando iba de camino a casa de otro amigo, me lo encontré sentado en un banco con otra chica. Cuando he llegado, a intentado mentirme diciéndome que había estado en su casa todo el día, cuando le pregunté porque no pudo quedar. La chica se tiene que quedar a dormir en su casa porque es hija de una amiga de su madre. Y en realidad, a mi me da igual que haya quedado con ella, pero me ha dolido que me mintiera, encima, el problema es: ELLA ES INSOPORTABLE…

-Espera, espera, ¿es una chica con el pelo negro y ojos claros?-Preguntó ella sorprendida. ¿La conocía?


-Si! Claudia.


-Pero llámame Clau. ¿Te ha dicho eso?-Dijo Gema imitando los gestos que hizo Clau al formular esa frase.


-¡Sí!-Dije riendome divertida.


-Hablé con ella antes, porque yo si he venido sola, pero empezó a chulear y a decir que ella no estaba sola, y que por eso no podía estar conmigo.-Gema puso cara de desaprobación.


-Idiota…-Me limité a decir.


-Lo sé. Y respecto a tu amigo. A lo mejor tienes miedo de que te reemplace por ella, y que ella se convierta en su nueva mejor amiga, ¿no?-Dijo intentado comprenderme.


-No, no es eso, es que el problema va a peor.-Dije poniendo mala cara.


-¿Qué? ¿Qué pasa?-Gema mostró preocupación.


-Es su novia.-Dije rápido y sin gestos en la cara-


Gema abrió los ojos como platos.-Hay que tener valor.


-Y lo que tengo miedo es que ella le haga daño, y también que él deje de lado a sus amigos y a mí… por ella…-Miré hacia abajo tristona.


-Lo que tienes que hacer es demostrarle que esta equivocado, que ella es mala persona.


-¿Pero cómo?


-Es fácil, dile como ella es en realidad.-


-Pero no me creerá, esta ciego de amor.


-Pues… muéstraselo, tienes que buscar la forma de que se de cuenta del error que ha cometido, de lo equivocado que está.


-Y… ¿que debo hacer?-Dije desesperada.


-puedes demostrarle como es contigo, haciéndole reventar delante de Pedro, ya que con el es buena y contigo mala persona.


-Tienes razón, pensaré en el momento perfecto y lo haré. Muchas gracias Gema, de verdad.-Sonreí agradecida.


-No hay de que, gracias a ti por no ser como ‘’Clau’’-Recalcó su nombre, con tono muy, mas bien, bastante burlón, luego nos reimos divertidas. Paseamos por el patio que tenia el restaurante ese, que era en realidad, el comedor de un hotel. Y, mas que un patio, parecía un parque jaja.
Después, cuando iba andando con Gema, me encontré con Pedro y Clau sentados en un banco. Gema y yo nos pusimos tras unos arbustos que eran bastante altos, aunque no nos hacia falta escondernos, como era de noche, no se nos veía.


Le susurré acercándome a su oído aunque no quitaba la vista de ellos.-Míralos, siempre tiene que ser ella el centro de atención, y el atrás como un perrito faldero.-Ella estaba como yo antes, con la cara en las manos y los brazos apoyados en las piernas, pero ella estaba medio llorando.


-Venga, por fa no llores, esque mi amiga esta pasando por un mal momento con un chico y no quiero ir feliz ahí, y decirle ¡mira que guay tengo novia! ¿me entiendes?-Pedro le acarició el brazo mientras le hablaba.


-¡No! ¡No te entiendo! ¡Si nadie la quiere, pues que se joda! No por ello tienes que estar tu mal.-Le espetó cabreándose más aún.


Ya me estaba hartando, volví a susurrarle a Gema.-¡Mira que voy y le contesto, eh!


Gema me susurró agarrándome.-¡Espera, tranquilízate!
Me solté con un gesto brusco.-Que no, que no me espero.-Salí en dirección al banco, y cuando Clau me vio no hizo mas que otra cosa que…


Pedro iba a comenzar a hablar, porque no me vio.-Tia, no t….-Pero Clau no le dejó terminar y... ¡ZAS! ¡BESO QUE LE PLANTÓ!
Pero a mi no me iba a detener, no no, eso lo tenia yo más que claro. Miré hacia atrás, y allí estaba Gema detrás, había salido atrás mía, es una chica genial. Me puse delante de ellos y le separé las cabezas mientras decía.-A ver, no, esto no puede ser Clau, cuando me ves llegando, no puedes callar al chaval besándole.-Clau me miró con cara de asco después de que yo dijera eso.


-Bonito gesto.-Sonreí burlona.


-Mira, niñata, que tu no tengas novio no significa que no dejes en paz al mio, ¿te enteras?-Empezó a mover la mano delante de mi cara, yo se la cogí y la aparté, no pude evitar soltar otra de mis bromas.


-No, ¿me lo repites?-Puse cara de no haber roto nunca un plato.


-¡Arggg!-Agitó las manos nerviosa.


-¡Ah! ¡Qué explota!-Me tape la cabeza a modo de protección.


-¡YA VALE! ¡TÍA! ¡QUÉ ME DEJES E-N P-A-Z! Que mi novio no quiere nada contigo, ¿vale? Solo quiere que le dejes de una maldita vez tranquilo, le das asco, y pena, es que eres la tristeza en persona, eres insoportable y asquerosa ¿¡vale!? ¡TE ODIO!-Me iba a meter un guantazo, o por lo menos hizo el amago de pegarme, así que reaccione rápido y me aleje. Miré a Pedro, a ver si decía algo, pero se limito a mirar hacia abajo.


-Lo siento p…-Gema comenzo a hablar, Clau no la dejó.


-¿Y tu quien demonios eres?-Espetó Clau.


-Nadie que te importe, a ver, Pedro, Lourdes me ha contando lo que ha pasado, y me parece muy fuerte que después de lo que ha dicho esta….. esta….. chica….. digamos…. No defiendas a la que ha sido desde los 10 años tu mejor amiga.-Dijo Gema, mirando fijamente a Pedro.


-Mira, Gema, tu no sabes lo que estoy pensando ni lo que dejo de pensar, y, esque como hable, pongo a esta niñata de vuelta y media.-Pedro miro a Clau con desprecio.-Pensé que eras diferente.-Me agarro por la cintura y dejamos sola a Clau. Gema también vino y me dio un besito en la mejilla.


-Te debo una, y muy grande.-Le guiñé el ojo a Gema.


-No me debes nada de nada.-Sonrió Gema.


Mire a Pedro, estaba cabizbajo y andando sin entusiasmo.-Pedro, ¿te pasa algo?-Pregunté.


-Me gustaba…-Susurró Pedro.


-Pedro, has visto como es, solo le importa ella y nada mas que ella, no te quería.-Le acaricié la mejilla.


-Pero…. Es que era tan…. Tan diferente esta tarde, parecía otra, tan distinta……-Derramó unas cuantas lagrimas.


-No llores Pedro, esa tia no se merece ninguna lagrima tuya, pero ni tuya, ni de nadie, se merece solo sus propias lágrimas.-Dijo Gema para animarle.


-Pero…..-Pedro intentó hablar, pero yo le corté.


-¡Shhh! Ven anda.-Y le abrace lo mas fuerte que pude.-Ya esta, ¿vale?


¡No, no vale! ¡Yo la quería!-Y empezó a llorar, yo, miré de un lado a otro, y le abracé lo más fuerte que pude. Miré a Gema por encima del hombro de Pedro para que me ayudara.


-Pedro, no llores mas, entendemos que la querías, y mucho, pero, a ver, ¿acaso piensas que llorando va a cambiar? No, Pedro, esa tía es lo más insoportable que he conocido, y por más que la quieras, va a seguir siendo lo mas insoportable.-Gema le acarició la mejilla.


-Si pero…. Pero… joder… ni si quiera tengo peros, es que teneis toda la razón, esta tia es tonta.-Dijo Pedro, Gema y yo sonreímos, por fin se dio cuenta.


-Lourdes, lo siento, lo siento de verdad, he sido idiota y es que pff… ¿Qué puedo hacer para que me perdones? ¡Lo que quieras! ¡Por favor pero perdóname!-Y casi se tira de rodillas abrazandome.


-A ver, pero Pedrito, sabes que si estuviera enfadada, ahora mismo no te estaría hablando y lo sabes, además, estaba ciego, tu me has perdonado muchas veces, ahora me toca a mí.-Sonreí y le abracé.


-Eres simplemente la mejor. Y Gema…

sábado, 20 de agosto de 2011

Capítulo 24.-Llámame Clau.


-Tengo que hablar contigo.-Dije.
-Di…Dime…-Pedro estaba inseguro.
-¿Porque no has ido esta mañana al parque?
-No podía, he… tenido que salir con mi madre.
-¿Y esta tarde? ¿Por qué estabas tan ocupado?
-¡Por nada hombre! Es que tenia que… ¡ayudar a mi madre! ¡Vamos a pintar su cuarto!
-Ah…
-De verdad, no es nada, solo he estado en mi casa toda la tarde y después me he duchado vestido, etc, y aquí estoy.
-Eres un mentiroso.-Y negué con la cabeza mirándole con mala cara.
-¿Por qué? ¡Mentiroso porque haber! ¡Yo te he dicho la verdad!-Intentó defenderse.
-Claro que si campeón! Por eso estabas en un banco del parque de al lado de la casa de Oscar con una chica 
-Ehh…mmm….-Se sorprendió, eso no se lo esperaba, y no sabia que decir.
-Eres… ahora mismo no sé qué eres…-Y me fui, me dolió demasiado que mi mejor amigo, (¡MI MEJOR AMIGO!) me haya mentido así, que le importaba decirme que había quedado con una chica, por cierto, ¿quien es ella? Bah, paso, paso de todo. Salí fuera, ya le dije a mi madre que me avisara cuando llegara la comida, y me senté en el escalón a escuchar música, me ha dejado sorprendida esto de Pedro… no… no me lo esperaba.
-¡Lourditas!-Miré hacia atrás a la vez que me quitaba los cascos, la señora se acercó. 
La madre de pedro se acercó y me ayudó a levantarme.-¿Que haces aquí solita? ¡Te tengo que presentar a una amiga de Pedro!
-¿Y como que ha venido?
-Porque es hija de una amiga mia, y se ha tenido que quedar a dormir en mi casa unos días.
-Ah… venga, vamos a verla.-Entre dentro y allí estaba Pedro con la chica.
-Ehh… esta es… Claudia.-Me presentó Pedro.
-Hola...-Sonreí amable.
-Hola…Llámame Clau.-Me miro con con desprecio, a que viene esta?
Pedro continuó.-Ella se llama…
Le interrumpí.-Lourdes. Me llamo Lourdes.
-Ah…Bueno, vale.-Dijo ella mientras miraba hacia otro lado, he hizo enteder que no le importaba. Que tía más insoportable.
-Y bueno… tu eras la que estaba hoy en el parque con Pedro, ¿no?
-Si, es que es…-Comenzó ella, mirándome con superioridad.
-¡Una buena amiga que se tiene que quedar a dormir en mi casa! Le cortó Pedro súper nervioso y mientras hablaba Claudia, bueno, Clau, le miraba atónita.
-¿Como que una buena amiga? ¡Grrr! Todos sois iguales.-Se alteró, moviendo las manos intentando calmarse, y se fue. ¿Pero que se ha creido?
-Muy maja ella.-Sonreí. ¡SARCASMO!
-Ya.. eh… espera… ¡voy a buscarla!-Pedro empezó a correr detrás suya.
-Eso… corre.. a ver si le da otro ataque de histeria...-Dije mientras miraba como ella salía corriendo, y él detrás.
Yo me quede un poquitín sola, asi que cogí mi iPod y me puse  a escuchar música. No me dio tiempo a escuchar ni media canción.
-¡Lourdes!-Mi padre me llamó `para que fuera.
-¿Que pasa?-Le pregunté.
-Ven que mama te va a presentar a su jefe.
-¿A mi porque?
-Vale, vale.-Me acerqué y mi mama estaba hablando con aquel señor grande, no era muy viejo, era negro y tenia un poquito de barba, era delgadito y muy guapo.
-Mira David esta es mi hija, ¿te acuerdas de ella?
-Hola….-Sonreí educadamente.
-Hola, vaya, me acuerdo de la ultima vez que la vi, con…. cuatro años ¿no?
-Si, cuatro añitos, que pequeña que era.-Afirmó mi madre.
-Si, ahora esta echa una muchachita.
-Si, esta ya muy mayor, dentro de nada trabajando y todo.-Mi madre rió mientras me acariciaba la cara.
-No digas eso hombre, dejala disfrutar que toda su adolescencia.-David sonrió mientras me daba suaves golpecitos en el hombro.
-Tienes razón.-Sonrió mi madre.
-Bueno, ¡vamos a sentarnos a comer!-David nos mostró la mesa. Nos sentamos en la mesa a comer, yo me tuve que sentar entre Pedro y Clau, porque ella estaba cabreada con Pedro todavía.
-¿¡Pero se puede saber porque os habeis enfadado!?-No pude evitar entrometerme, entre que ella me estaba empezando a caer mal, era insoportable, y me había enfadado con el, era mi mejor amigo, y estaba como una mierda por enfadarme con el, pero voy a esperar a que me pida disculpas.
-No vale pasar de mi…es que no entiendo porque te has enfadado, solo ha dicho que eres una buena amiga, ¿que tiene de malo?
-¡Pues porque…!-Se iba a alterar de nuevo, (ataque de histeria 2, el retorno jajaja, si es que soy mas graciosa) 
Pedro la corto. Como les mola cortarse cuando hablan, ¿no puede hablar uno y luego otro?-Clau, no le contestes, déjala.-Terminamos el primer plato, y esperamos al segundo, ellos seguía sin hablarse.
-Bueno…-Susurré. Clau y Pedro me miraron fulminantemente.
-Vale, vale.-Empezé a cantar, me aburría demasiado. Canté en un susuroo.-One day, when the sky is falling I’ll be standing right next to you…-Clau y Pedro me miraron super cogidos, bueno, Pedro me miró de forma que me dijo con la cara‘’dejalo, lo estas empeorando’’ y Clau me miró con desprecio y se empezo a reir.-¿Qué?-Pregunté de mala gana.
-¿Qué pasa?-Preguntó ella como si no hubiera roto un plato.
-¿Qué de qué te ries?-Realicé la pregunta entera.
Trajeron la comida.-De ti y de cómo cantas.-Clau me miro con superioridad y se quito el pelo de hombro, dándome en la cara.
-Pedro podrías decirle algo a tu ‘’buena amiga’’-Hice las comillas con las manos. Pero, lo que me temía, Pedro se quedo callado, y miro a su plato.-Lo que me temía.-Sentencié.
Volvi a mirar a Clau.-No te caigo bien, ¿verdad?
Clau se puso pensativa. (¡Pero que piensa!)-¡NO!-Y emitió una risita histérica pero malvada a la vez.
-¡Mola! Mejor para mi, asi no tengo que aguantarte.-Le guiñé un ojo. Pedro cada vez estaba mas y mas agobiado, no sabia que hacer, le iba a dar algo. Y por fastidiar un poquito… Jejeje, hasta que no me pidiera perdón, no iba a parar, y el lo sabe.
-Tranquilizate Pedrito, que te va a dar algo.-Le avisé un poco burlona.
-Déjame.-Musitó cabreado.
-¿Encima te enfadas?-Le espeté. Ahora era yo la que estaba un poco cabreada.
-No, no me he enfadado, pero…
-Uf.. menos mal.- Le interrumpí.- Ya sino era lo que me faltaba, me mientes, te vas con tu ‘’buena amiga’’-Hice otra vez las comillas con las manos resaltando la palabra.- Que sabes que me habría dado igual que me hubieras dicho que ibas a quedar con ella, me habría dado igual y lo sabes, lo que me ha molestado que no confies en mi, porque yo te cuento todo… para que encima te enfades tú.
-Lo siento…-Pedro susurró mientras agachaba la cabeza.
-¡Bien! ¡Por fin! ¡Eso es lo que quería oir!-Sonreí y  le abracé, lo noté más relajado. Terminamos de comer, y salimos fuera, si, ella viene. Salimos fuera los tres.
¡Ui! ¡La pastilla!-¡Ahora vengo!-Dije mientras buscaba a mi madre.
-¿A donde vas?-Preguntó Pedro mirándome mientras me iba.
-¡Ahora vengo!-Repetí un poco histérica. Fui en busca de mi madre, como se le hayan olvidados las pastillas... como se le hayan olvidado también las pastillas...
-Mama, dime que te has traido las pastillas.-Estaba a punto de darme un ataque como a la ‘’buena amiga’’ de Pedro.
-Si, las tengo aquí, toma anda, la próxima vez a ver si te acuerdas tu.
-¡Si! ¡Te quiero!- Le di un beso en la mejilla y fui a pedir un vaso de agua, y me tomé la pastilla. Salí fuera otra vez, Pedro y Clau estaban hablando y riendo y cuando llegué Clau cambio su cara y se cayó rápidamente.-No, si podéis seguir hablando, a mi me da igual.-Comenté sin ni siquiera mirarlos a la cara.
-Sabes que, ¡estoy harta no aguanto mas!-Clau gritó desesperada. En ese momento yo abrí los ojos como platos....

jueves, 11 de agosto de 2011

Capítulo 23.- La cena.

Mira!-Dije sorprendida.


-¿Qué? ¿Qué pasa?-Preguntó Oscar un poco perdido.


-Mira allí delante, ¡en aquel banco!-Señalé hacia este.


-Una pareja si, ¿y que quieres que haga?-Preguntó. Aún no se daba cuenta.


-¡Mira quien es el chico!-Dije agitando las manos.


-¡Ostias!-Por fín se dio cuenta.-¿ Y quien es ella?



-La verdad… que yo tampoco tenia ni idea…-Dijo a modo de consolación.
-Que fuerte...-Dije aún dolida.
-Bueno, vamos a pensarnos bien que le decimos, y mañana le pedimos explicaciones ¿vale? Ademas, vamos a llegar tarde.-Dijo para consolarme.
-Vale… venga, vamos.-Contesté tirándole del brazo.
Seguimos hacia adelante, dios… me esperaba de todo menos esto. ¿Qué? ¿Qué quien es el chico que estaba sentando con la chica en el banco? Tendréis que esperar para saberlo… jejeje…
Llegamos a casa de Tomas.
¡DING DONG!
-¡Vaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!-Gritó alguien desde dentro.
-Ese es Tomas.-Rió Oscar.
Yo también reí.-¿Si? No me había dado cuenta.
-Sigue llamando, esta jugando a la consola y como no te pongas pesadita no abre.-Seguía riendo..
-Ok.-Dije riendo.
¡DING DONG, DING DONG, DING DONG…!
Tomas abrió la puerta de sopetón.-¡Qué pesaditos que sois!-Espetó.
-¿Habrias abierto si solo hubiera llamado una vez?-Preguntó burlón Oscar.
-Ehhh….. ¡Venga pasad!-Dijo evitando la pregunta entre risas.
Entramos y allí estaban todos en el sofá, estaban super picados con la Play3.
-¡Se dice hola!-Elevé un poco la voz mientras entraba al salón.
-Hola hola...-Dijeron todos sin quitar la mirada de la pantalla.
-Ai que ver como sois…-Me quejé
-¡Eah! ¡Muerto!-Gritó Carlos.-¡Me toca me toca!
-¿Qué dices? ¡Ahora me tocaba a mi!-Gritó Dani quitándole el mando de las manos.
¡DING DONG!
-¿Qué? ¿A qué esperais? ¿No pensais abrir?-Pregunté insistiendo.
¡DING DONG DING DONG DING DONG…!
Este tambien se sabe el truco, jejeje.
-Ya voy yo porque si no…-Fui a abrir la puerta, y allí estaba…
-Hola…-Dije mirando levemente hacia abajo.
-Hola...-Emitió una risita nerviosa.-Parece que vamos a estar casi todo el dia juntos…-Sonrió.
-Si…-Dije con vergüenza.
-¿Qué pasa, están todos picados con la ps3 no?-Dijo asomándose y mirando al salón.
-Si están por turnos y ''¡AHORA ME TOCA A MI!'' A gritos.-Me reí divertida.
-Dios..-Hizo lo mismo que yo.-En verdad e venido sin ganas de jugar, pero no tenia nada mejor que hacer… además… me imaginé que vendrías tú…-Se sonrojó levemente, yo también. Y le di un abrazo apretando fuerte, en plan osito amoroso. Pero… en un momento, dejé de apretar, pero seguía abrazada a él… sentía una sensación tan extraña…-Entremos, aunque estén con los videojuegos, nos echaran de menos…
-Venga, entremos.-Dije sonriente.
Entramos dentro, y allí estaban todos, con los ojos como platos pegados al televisor.
-¿Dónde está la cocina Tomas? Quiero un vasito de agua…-Dije tímida.
-Es esa puerta de ahí, si quieres una coca-cola traela, y ahí patatas encima de la encimera, traelas porfa.
Vale señorito…-Le eché una mirada asesina, de esas de coña, jeje.
Fui a la cocina y busque en el frigorífico una coca-cola. Encontré la lata y la cogí. Busqué el paquete de patatas y cuando lo vi fui a cogerlo, de repente, sentí como alguien me agarraba por la cintura… y me empezaba a besar el cuello.
Pensé que era Oscar y estaba apunto de gritarle, por suerte antes de que yo le gritara...
-Me encantas.-Susurró-Era Alberto. Sentí un suave escalofrío, me giré lentamente, se acercó a mis labios, pero no me besó, y entonces no aguanté más.
-¿Por qué no me besas?-Pregunté ansiosa.
-Prefiero que vayamos lento…sin prisas… ya llegará el momento…-Dijo con una leve sonrisa.
Entonces… Entonces… Un momento. Paramos la historia vale, ¿Cómo que vayamos lento? ¿A caso estamos saliendo? 
-Pero Alberto… una cosa…-Susurré.
-Dime…Dijo preocupado, creo que pensó que no me hizo gracia que dijera eso.
Ahora solo estábamos abrazados, nos susurrábamos al oído, notaba su respiración en el cuello y eso me hacía muchísimas cosquillas, pero me hacían sentir bien.
-¿Desde cuando estamos juntos?-Pregunté sonriendo un poco, debido a lo ridículo que sonaba en ese momento. Se alejó un poco y me miro a los ojos confuso, yo me empecé a reir.
-mmmm…. Pues…. ¿Quieres salir conmigo?-Se puso rojo como un tomate, jajaja.
Reí más fuerte.-…mm…. Déjame pensar…. Si.-Respondí feliz y sonriente.
-Te… ¡Me gustas!-Dijo nervioso.
-A mi… también… me gustas…-Dije un poco, extrañada.
¿En este momento no pega mas un te quiero o algo así? Bueno, da igual lo que importa es que… ¡TÍOS! ¡QUÉ ESTOY CON
ALBERTO!
-Bueno, vamos al salón que van a sospechar.-Dijo agarrándome la mano.
-De acuerdo.-Y le di un beso en la mejilla, pero un beso lento y suave…
-Me haces cosquillas.-Rió mientras encogía en cuello. Y me dio otro beso más grande en la mejilla. 
-Me encantas.-Le dije mirándole directamente a los ojos.
-Tu me encantas muchísimo más Jajaja.
-¡Hombre por fín! ¡Qué tenia hambre!-Dijo Tomas arrancándome el paquete de patatas de las manos.
-Te aguantas y la próxima vez vas a tu a buscarlo.-Dije abriendo la lata.
-Porque abeis tardado tanto…¡eeh!-Dijo Dani arqueando las cejas a modo de ''pillines''
-Porque.. ¡Tenía que llamar a mi madre! ¡Y Alberto mientras estaba diciendo idioteces por detrás!-Improvisé rapidamente.
-Eso... creo que le debes unas explicaciones a tu madre.-Rió un poco falso, jajaja. Nos pasamos allí toda la tarde hasta que me llamó mi madre.
-¿Si?-Pregunté.
-Vente ya para casa anda que vamos a salir y me imagino que te tienes que cambiar.
-Valeeeee….
- Venga, no tardes, que te conozco.
-¡Que no tardo fú! Venga adiós.
Colgé y miré a los chicos, que seguían flipados con el juego.
-Tíos me voy ¿vale? ¡Un beso guapos!-Salí por la puerta y me puse mis cascos, no podían faltar y escuché una canción de amor.
Llegué a casa.
-Venga cariño si te vas a duchar, dúchate ya y vístete, pero ponte guapa vale?-Sonrió mi papá.
-¿Pero me vais a decir a donde vamos?-Pregunté intrigada.
-¿No te lo dijo tu madre por teléfono?-Dijo sorprendido.
-No… 
-Vamos a una cena de trabajo de tu madre, Pedro y su familia también van mira por donde, vas a estar distraída.
¿Qué? ¿Qué no os lo dije? Teneis razón se me paso, Jajaja. Mi madre trabaja en marketing, y el padre de Pedro también.
-¡Valeee!
-¡Pero una cosa!-Me advirtió mi padre antes de irme.
-Dime
-No montes ningún numerito y se educada ¿vale? Esta cena es muy importante para tu madre, y muy cara, porque la organiza su jefe, y, si todo sale bien, puede que la asciendan, por eso ponte guapa, ve elegante, y compórtate.
-¡Señor, si, Señor!-Me puse toda firme e hice el saludo de los militares. 
Subí a mi cuarto, y me duché por segunda vez en el día.
Salí con el pelo mojado (que fresquitis, jeje) y busqué que ponerme esta GRAN noche. 
Elegí un traje blanco de palabra de hornor, que en el torso, por la parte delantera, tenía un dibujo de flores moradas. En la cintura llevaba un lazo color malva y la falda tenía vuelo y era de tul. Me puse unos tacones morados, un maquillaje bonito, un recogido hacia un lado elegante y ¡Listo! 
Bajé las escaleras, y me uní a mi padre y a mi madre que me esperaban en la puerta. Mi padre iba en esmoquin y mi madre con un traje precioso.
-Si es que mi niña mas guapa no puede estar.
-Mamá no digas tonterías.-Reí.
Llegamos al sitio, era en el salón comedor de un hotel. Vi a Pedro.
-¡Pequeñajo!-Dije feliz. Pedro miró de un lado a otro y luego me miró con una sonrisa agobiada.
-¡Hola…!-Dijo acercandose despacio.
-¿Te pasa algo?-Pregunté preocupada.
-¡No! ¡Pequeñaja! ¿¡Que me va a pasar!?-Y me dio un abrazo.
-Tengo que hablar contigo.
-Di…Dime…
Yo:…

miércoles, 10 de agosto de 2011

Capitulo 22.- That’s suspicious…

-Vete Oscar, dije que esperarais abajo.-Espeté un poco cabreada.

-Ya te he dicho que no puedo estar un segundo sin ti.-Dijo. Yo me alejé, me fui echando hacia atrás paso a paso, hasta que me topé con la pared, no podía retroceder, mierda…

-No huyas…-Susurró.-Se acerco mucho a mí… me abrazó y me besó el cuello… me hizo cosquillas… en ese momento no pude reaccionar… ¿Lourdes? ¡Lourdes! ¿Por qué no reaccionas?

Empezó a levantarme la camiseta lentamente… metió sus manos calientes dentro y empezó a acariciarme la barriga… intentó subir… pero por fin reaccioné.

-¡¿Se puede saber que mierda haces?!-Le metí un empujón.

-¡Quiero que seas mía! ¡TE QUIERO LOURDES!-E intentó besarme, pero conseguí esquivarlo a tiempo.

-¡Pero yo a ti no! ¡Joder! ¿Es eso lo que no entiendes? ¿El que no entiendes? ¡Me dolia decírtelo porque eras un amigo importante pero ya te estas pasandooo!

-¡¿Joder, pero porque no?! ¿POR QUÉ?

-¡PORQUE YO QUIERO A ALBERTO!-Lo dije. Sí, eah, ya está, lo dije y punto. ‘’porque yo quiero a Alberto’’. Creo que esa frase es una de las peores que le pude decir a Oscar.

-Vale, de acuerdo, está bien, es mi amigo, y si te gusta, te dejaré en paz para que seas feliz con él… pero… ¿te puedo hacer una ultima pregunta…?

-Dime...-Pregunté un poco más aliviada.

-¿Por qué le prefieres a él…?

-A ver… Oscar, no es hecho de preferir o no… sencillamente.. lo elijo a él porque a lo mejor… muchas veces siento que todo va cada vez más y más negro… que mi vida va perdiendo poco a poco el color por culpa de los problemas… Y es cuando me siento sola, y cada vez más pequeña, cuando el mundo es más grande y va más rápido que yo… cuando tu vida solo se basa en problemas… Cuando solo pides que tu vida solo sea un mal sueño… uno de esos malos sueños de los que quieres despertar como sea… Y muchas veces pensaba que mi mayor pesadilla era él… porque cuando admiraba sus ojos, pensaba que nunca me iba a mirar dulcemente, pensaba en sus labios, a los que nunca podría acercar los míos… Pensaba en su cuerpo, al que nunca me acercaría abrazandome para que estuviera segura, y pensaba en su voz… con la que nunca, 


-Dejame terminar.-Continué.-Porque a pesar de todo esto, es el único capaz de sacarme de ese sitio lleno de problemas, el único capaz de…mmm…. Extenderme la mano y decirme… ‘’anda, venga vamonos’’. Con sonreírme y ser amable conmigo, es capaz de llenar todo de color, y que se vaya el color gris. Solo él es capaz de hacerme sentir bien, de hacerme reir… ¿entiendes?

-Si… creo que si… pero vaya… me has dejado… sorprendido…

-Bueno, pues ahora que ya sabes lo que siento, por favor, déjame tranquila, sino un día, te hare daño.

-Da igual, ya me lo has hecho...-Miró hacia abajo.

-Porque, solo te he dicho la verdad, ibas demasiado lanzado...

-¿Sabes lo que duele que te digan que la tía que amas desde los 10 años quiera a tu mejor amigo?-Levantó la cabeza de nuevo. Yo no dije nada, no sabía que decir, me limité a mirar hacia abajo.

-ts…

-¿Preferirías que te dijera que si, que te quiero, siendo mentira, y después si Alberto quería conmigo dejarte por él?-Le pregunté, con una voz dulce y tranquila, para que se relajara e intentar que no estuviera mal. Esta vez fue él quién no contestó y miró hacia abajo.

-No. Sé que no lo preferirías…-Me contesté a mi misma. Oscar seguía sin contestar.

-Es mejor así y punto, aunque de todas formas…

-Si, podemos seguir siendo amigos.-Terminó él.

-Pero amigos...

-Como siempre.-Hizo una sonrisa forzada.

-Claro…-Hice lo mismo.

Esto se estaba volviendo incomodo… vaya mierda de todo…

-¿A donde van los chicos hoy?-Dije cambiando de tema.

-¿A casa de Tomás a jugar a la play 3...-Contestó sin entusiasmo.

-¿Puedo ir no..?-

-Claro, Tomás me dijo que te lo dijera.-Sonrió más aliviado. (¡por fín!)

-¿Pedro va?

-Me dijo que le llamaras...

-Okey un moment.-Le guiñé. Cogí mi móvil y marque su numero.

-Hello?-Contestó Pedro.

-¡Hola"

-¡Ah! ¡Hola Lourdes!

-¿Vas a ir a casa de Tomás?

-Ya me lo ha dicho Alberto por Tuenti, no puedo.

-¿Por qué? Tengo que hablar contigo, nada malo.

-Porque… no puedo… ¡ya hablamos! ¡Te tengo que dejar! ¡Adiós!

-Ad…-Colgó.

Me cambié un momento y me puse algo más comodo.

Llegaron nuestro padres y nosotros nos fuimos para casa de Tomás, íbamos andando por la calle y………