Llegamos al parque, y allí estaban todos…
-¡Hola!-Todos nos saludaron al vernos.
-¡Hey!-Fue y besé a Gema y después se quedaron abrazados.
-¡Hola!-Levanté la mano y la moví energéticamente.
Alberto se acerco a mi y mientras los demás decían cosas-Hola preciosa. Tengo una sorpresa.-Me miró divertido. Yo me preguntaba que sería.
-Damela ya...-Sonreí.
-No, te la doy luego.-Emitió una risa malévola.
-Pues me pongo triste.-Dije yo poniendo una voz muy infantil.
-¿Seguro que quieres que te lo de ya?-Me miró con una sonrisa pillina.
-Si..-Y de repente ¡ZAS! Me planto un beso que no me espere ni un segundo. Fue impresionante, sentí sus labios junto a los míos, me besaba con cuidado, como si no quisiera hacerme daño, definitivamente, si, tenia ganas de besarme, y la verdad, que yo también. Nos separamos el uno del otro cuando escuchamos el alboroto que formaron los demás.
Primero Fede-¡Wow! ¿Y eso? ¿Desde cuándo estáis juntos?
Dani no pudo evitarlo-¡Dale fuerte Alberto!
Gema fue la tercera-Ohhh… que monos.
¡Por fin Lourdes!-Pedro reía y reía. Recibimos más comentarios de ese tipo.
Nos miramos a los ojos, y al mismo tiempo, comenzamos a reír a carcajadas, luego, me abrazó y me acurruqué en su pecho.-Esa era mi sorpresa, no la tuya.
-Se siente.-Comenzó a reír.
-Toma.-Le mostré la carta, estaba perfectamente doblada y él se sorprendió al verla, yo me sonrojé, noté un calor sofocante y me puse nerviosa.
-Si no te gusta, puedes tirarla…-Se la di lentamente.
-Como no me va a gustar ca…. Ca…
-¿Ca…?
-Cariño.-Y me abrazo con dulzura.
-Ahora mismo.
Miré a los chicos, se habían ido un poco mas lejos para dejarnos más intimidad, si es que son de lo mejor.
Abrió la carta con cuidado, como si fuera algo muy delicado. Y comenzó a leer, creo que leyó la primera frase, me miro, y se empezó a reir porque yo estaba en silencio y miraba atentamente como leía la carta, siguió leyendo. Al rato me miró, esta vez, más preocupado-¿Eh.. a que viene lo de problemas més graves?
-¿Has terminado de leer?
-No, me queda un poco.
-Termina y ahora te explico.-Continuó leyendo.
-A mi no me parece una tontería, es preciosa.-Sonrió él con dulzura.
-¿Seguro? ¿De verdad?-Se me iluminaron los ojos.
-De verdad. Ahora dime, ¿cual es ese problema?-Alberto buscaba las palabras con cuidado, se le notaba. De nuevo, le conté todo lo de los desmayos, y que empece a olvidarme levemente de las cosas, y de las pastillas.
-¿Por qué no me lo contaste? Podría haber estado a tu lado…
-No quería decírselo a nadie… tenía…Me quede callada.
-Tenías…-Movió las manos para que siguiera.
-Miedo.-Contesté sin dejar de mirarle a los ojos.
-¿Miedo de que?-Preguntó él. Se le notaba tenso.
-Del rechazo, la verdad, que no agrada pensar que en un momento tu amiga, o la chica que te gusta, se fuera a olvidar de ti, y no volviera recordar nada de lo que habéis pasado juntos.-Miré hacia abajo.
-Solo te digo que, tu no tienes la culpa, y yo estaría y estoy a tu lado.-Me levanto la cara y acarició mi mejilla con una dulce sonrisa.
-Gracias.-Susurré con una débil sonrisa.
-No digas tonterías.-Me dio un dulce beso en los labios.
-¡Vamos con los chicos!-Me agarró de la cintura para andar hasta donde estaban.
-¡Claro!-Nos acercamos a los chicos estaba pasándomelo genial. Los chicos se pusieron a jugar al fútbol y Gema y yo nos sentamos en el césped y nos pusimos a hablar.
-¿Esa era la persona que me quería presentar?-Reía divertida-
-Sí-Sonreí feliz, como una niña pequeña.
-Es muy guapo, y haceis una pareja muy linda. Pero Pedro es mejor.-Empezó a reir.
-Claro, claro, claro... Lo que tu digas.-Mostré superioridad y luego me reí.
-Ainsh, te quiero tía.-Se acercó a mi torpemente y me dio un abrazo, la verdad que me alegra tener una nueva amiga, aunque echo de menos a Amalia, Sonia y Diana…
-Chicas, ¿vamos a dar una vuelta?-Fede nos miró sonriente.
Gema y yo hablamos a la vez-¡Vamos!-Nos levantamos y a mi me entró un poco de mareo, me asusté muchísimo y empecé jadear, veía todo borroso, no, no podía estar ocurriéndome esto. No, no ¡NO!
Gema me miro, y vio que me encontraba mal, yo no tenía la mirada fija en nada, ya que lo veía todo borroso y me era imposible.-Eh, Lourdes, ¿te encuentras bien?
-N...No…-Todos empezaron a acercarse preocupados. Despues de ese momento, sentí como las piernas me fallaban, me imagino que cai de sopetón al suelo, pero yo vi como todo surgia lentamente, todos pusieron cara de terror y Gema intento agarrarme, ya que era la que estaba mas cerca. Después de hay, lo vi todo negro…
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